domingo, 5 de julio de 2009

Warning Sign**

El primer recuerdo que tengo en mi vida, es el de mi padre llevándome a conocer el mar una tarde gris. Tal vez tenía un año de nacida. Lo recuerdo como si fuera ayer, yo sobre sus hombros con mis pequeñas manos sobre su cabeza, la brisa del mar no me permitía abrir bien los ojos, el cielo grisáceo, el frio del atardecer, realmente bello.
Me llevó al mar de Monte gordo, lugar donde vivían mis abuelos paternos, en el estado de Veracruz, dos días después de haber abandonado el lugar que reconocí siempre mío, la casa de mis abuelos maternos, en Champotón, municipio de Campeche. Mi padre me llevó a conocer el mar, o más bien, a reconocer el lugar donde pasaría mis días y noches durante muchos años para que mi tristeza infinita se difuminara y tratara de no llorar al no encontrar los brazos de mi abuelo materno, y para que no despertara pidiendo mi jugo de naranja y fresas como desayuno, las cuales me daba mi dulce y fuerte abuela materna. Ambos, mis primeros padres.
-No sé porque te quejas Abue, te he dicho que ya no soy una niña, ya puedo cuidarte.
-Es una de la chingada coño…. Tener que pedirle a mi nieta esto, estar en esta cama, no poder ver “El rostro de Analía” a la 1:30 pm, nisiquiera tienen tele en estos hospitales, no puedo ni ir al baño, comer chicles, y sentarme bien.
-Ya te dije que yo puedo cuidarte, j aja , creeme Abue, ya crecí. No soy una niña.
-Es una de la chingada…. Qué calamidad¡¡
Mi abuelo tiene 83 años y, durante toda su vida, ha sido el hombre más sorprendente que jamás conoceré. Hace unos meses seguía saliendo con “sus mujeres”, aún no entiendo cómo es que puede hacer ese tipo de cosas, tal vez sea porque en su pubertad comió el corazón de un colibrí y eso le ha dado tanta suerte en el amor.
Tal vez, por tener tanto amor en su pequeño y ahora cansado corazón, este necesita un marcapasos, para que ese amor no lo debilite más.
Creo que estuve enamorada una vez, ahora se, con certeza que el amor ha de ser algo más maduro, con esos toques de locura que le dan emoción, pero, a la vez, algo seguro que nos brinde confort.
Amé a mi padre con locura, perdió mi amor por cosas de la vida, le tengo un amor peculiar a mi madre que no se terminará por ese hilo invisible que nos une, le tengo un amor cálido y sobre protector a mis hermanos, me he jurado ir apaciguándolo poco a poco, inicié la semana pasada y me va bastante bien.
Amo a Manuelito Baeza, mi abuelo, de manera irracional, es de esos amores nacidos de la admiración y el respeto, combinados con el sentir que te protegen aunque no estén ahí. Es un sol, y, si conociera a un hombre como Él ahora mismo, le pediría que se casara conmigo sin temor al rechazo.
Hoy es un día de esos en los que medito “Cosas del amor, cosas de la vida”, es cuchando a Cold Play y su Warning Sing. Pensando sonoramente en que mañana sabremos quién será el próximo gobernante del Estado durante los próximos 6 años, el que decidirá tal vez, mi vida laboral si llego a hacer raíces aquí.
Raíces, echar raíces. Qué pasaría si llegara a conocer a “alguien” que se quede con mi corazón y quiera que echemos raíces juntos? Tengo tantos mundos por visitar que me da miedo enraizarme tan joven.
-Tienes el mar a tu disposición niña. Así de joven, guapa y locuaz, puedes hacer lo que quieras, no te enamores ahora, no te amarres ni te aferres, tú sólo déjate ir.
-Gracias por el consejo Tío, créeme que ya había pensado en eso, lo tomaré muy en cuenta.
-Gracias tío Juán José, mi hija ya había pensado en eso, hemos hablado de las posibilidades que puede tener, y muchas gracias por aconsejarla.
**Qué es lo que quieres, o, para ti, que sería una “relación , una buena relación”?[pregunta hecha por mi enemigo del Biotronic Mr. Àlvaro después de haber mordido mi polvo]
Qué quiero, ya sabes que No sé lo que quiero, no con exactitud, pero para mí una relación no se basa en estar todo el tiempo juntos, porque tiempo, es lo que ahora, paradójicamente, no tengo.
Tengo tiempo para mí, para crecer como persona, tengo tiempo de sobra para poder llevar a cabo mis planes, esos planes que, algunas noches, no me dejan dormir.
Tengo tiempo para pensar en mi futuro inminente, para soñar lo que quiero llegar a ser en un lapso de 10 años, en mi casa blanca con margaritas en el jardín sembradas por mí, en mi estabilidad económica y en mi apasionante profesión.
Es verdad, tengo tiempo para enamorarme, pero, no así, no como lo hacía a los 16 o 18 años, no tan avasalladoramente, sino con un poco más de madurez, no mucha ja, porque aún me quedan esos estados de locura, pero sí la suficiente como para entender que, primero he de estar bien conmigo para poder darle felicidad al otro.
No, no me cierro a las posibilidades, antes sí, ahora no.
Le pondría las cartas sobre la mesa, tal vez no sepa de mí en días, tal vez no vea mi rostro en una o dos semanas, ni pueda oler mi cabello alguna tarde que quiera verme. No puedo, no ahora, y no puedo simplemente porque no quiero, no ataduras, estoy en el tiempo de crecer. En ese tiempo y con estas ganas que han llegado ahora a mi.
-Y si te enamoras, y si está lejos, que harías?[Esteban pregunta…mi amigo de toda la vida]
Lo dejarías ir? Permitirías que aquella persona a la que conociste se aleje porque no tienes tiempo para eso… cuestiónate linda, piensa. Te aventarías a llevar una relación ahora que estas en tus tiempos?
-Buena pregunta. Sí, sí, y mil veces sí[by“Como agua para chocolate”], sabes por qué si, porque sé que no nacimos para estar solos, siento que mi soledad ahora es cómoda, pero, llega un momento en que la soledad perjudica. No podría verlo seguido, eso sin duda, pero al verlo sería mi tiempo exclusivo para él, si me pide que nos fuguemos un fin de semana al infinito sólo con el tanque lleno y una botella de whisky sin pensarlo me voy. Sí por alguna razón llegara a recibir ofertas de trabajo lejos, iría a verlo en cuanto pudiera, no tengo limitantes en ese sentido.
°°Sé que, cuando vas a estar con alguien es porque quiere verte crecer como persona, sin ataduras, sin tiempos establecidos para la hora de la visita, simplemente una relación que no se sienta coartada por la distancia o por la cercanía, algo un tanto difícil detener a mi edad, cuando las pasiones están aún a flor de piel. Alguien que sepa que está ahí para mí aunque no sea físicamente y que quiera que yo esté para él.
Esa persona con la que despierte una mañana y tenga sueños y aspiraciones como yo, que quiera conocer el mundo y que, al reencontrarnos, pueda ser apasionado y tibio a la vez. Que sea mi igual en muchos aspectos y desigual en otros.°°
No me abstengo, no le tengo miedo a caer en ese abismo amorífico, porque sé, que no se trata solo de pedir a gritos que te digan Te quiero, sino saber cómo decirlo y recibir lo que te digan.
Mis abuelos maternos estuvieron casados casi 50 años, hasta que murió mi abuela. Mi abuelo y abuela paterna también y sé que abrían seguido juntos. Son de la vieja escuela del amor, que al fin y al cabo, es amor en sí.
Mi tipo de amor, en un tanto distinto. Muy distinto.
Tengo 22 años, el mar a mi disposición y la seguridad de estar plenamente agradecida por cada momento e instante mágico que me sucede en la vida, siendo perseverante en todos mis proyectos para lograr obtener lo que quiero y así, algún día jaa jaaa muy lejano, tener mi casa blanca con margaritas en el jardín. Pero eso, es otra historia, lo que más quiero ahora es ser trotamundos y ver las estrellas desde Agua Azul o Palenque, con una copa de vino en mis manos y unos soñadores como Yo.

1 comentario:

  1. ME PARECE MUY INTERESANTE. SEGURO QUE TU TAMBIEN LO ERES. UN BESO.

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