jueves, 30 de abril de 2009

°°Estrellas°°

- Me regalas un cigarro?...
- Aquí tienes, disculpa, no fumo con filtro. [extendiendo la cajetilla hacia los dedos largos y delgados de la chellista]
- No te preocupes, Yo no fumo….
- Y entonces, podrías decirme qué nuevo sueño está pasando por tu mente, tienes la cara iluminada…
- Cuéntame algo…
- Qué quieres que te cuente, hay mucho que contar y poco que callar, al menos por esta noche, hoy no tengo ganas de amanecer solo.

Y los dos fumaron su primer cigarro juntos… tomaron su primer café sin azúcar… mientras en aquél lugar sonaba “La flaca” y ellos se miraban con curiosidad al mismo tiempo.

- Te cuento que anoche mientras tocaba la armónica en el parque contiguo pensaba muy seriamente que mi cuerpo está formado por fragmentos de millones de estrellas, y llegué a la conclusión que es por eso que aun no encuentro un lugar fijo para establecerme. Las estrellas me han llevado de un lugar a otro desde que cumplí 18 años, y me trajeron aquí el día de hoy…

- Si… lo supe desde el momento en que te vi, me di cuenta de que tu cuerpo está formado por fragmentos de estrellas, vi como brillaban sobre tu piel opaca al principio, y destellante durante milésimas de segundo cada vez que aspirabas tu cigarro…

- Ah si?... mira, qué interesante… y qué más viste en mi.. o bueno… desde cuando me has visto destellante?

- Destellante, jaja, en sí desde hace dos meses, el día que “te conocí”, y qué más he visto en ti… esa es una pregunta de lo más curiosa, en sí, nada… por eso he venido hoy a pedirte un cigarro…

- Más interesante aun… hace exactamente dos meses cuatro días te espero aquí, con mi cajetilla de cigarros… te espero con esta cajetilla y una de repuesto por si no llegas a acercarte esta noche, por si te acercas mañana o en otra más distante..

- Tenía miedo…

- Por qué?

- Por la misma razón por la cual no te has acercado a pedirme un sorbo de mi café…

- Lo sé, lo supe desde que te vi…

- Cuéntame algo…

- Te cuento que me gusta tu vestido de gasa con pequeñas flores en tonos marrón… te cuento que he visto como te muerdes las uñas de la mano derecha más que las de la izquierda.. te cuento que te he hablado a lo lejos mientras escuchas música y sé que piensas que mi voz es el susurro del viento… he visto claramente como juegas con tu nariz cuando estás nerviosa y con las puntas de tu cabello aunque no lo estés… y le he pedido al universo una y otra vez que te acerques a pedirme un cigarro, este cigarro… se lo he pedido tantas y tantas veces que ahora mismo pienso que vas a desaparecer cuando abra un poco mis ojos negros, he recreado tantas veces esta imagen para mis adentros que no sé ahora mismo qué más contarte… porque tengo miedo de ya no poder contarte más nada…

- Más nada… en mi pequeño universo no se conjugan esas palabras… anoche te escuché tocando la armónica… Estaba sentada a dos bancas de ti, pensando en cómo sería poder tocar tus manos tibias en ese justo momento en el que las mías estaban frías como de costumbre… pensé y pensé en el destello que tendría tus ojos al entonar cada nota… en el olor a tabaco emanando de tu piel.. pensé y seguí pensando en lo que sería de mi si al acercarme a ti recibiera una gélida mirada.. fue entonces cuando me desvanecí de nuevo. Mi mundo tan práctico se encuentra ahora teñido de azules y grises… aun no sé que nos trajo a este lugar la misma noche estrellada…

- Por eso no quise acercarme, sé que me iré… Quise que fueras siempre esa luciérnaga que se aparece de vez en vez.. quise recordarte con tu olor a café y las ojeras en tus ojos y tu cabello negro con tu trenza mal hecha… y es por eso que no me acerqué a pedirte un sorbo de tu café porque si lo pedía me arriesgaba a quedarme aquí por siempre, queriendo preparar tu café cada mañana, o cada domingo a medio día..

- Me gustan las margaritas [la mujer quería arruinar la melancolía del hombre de las estrellas]… me gusta deshojar margaritas… nunca he hecho un picnic pero me gusta deshojar margaritas y si has de irte vete… que sabes que si hemos de vernos así será.. sabes que el universo… nuestro universo confabulará para que estemos una, dos, cien horas juntos y ser felices en ese espacio, sabes que siempre podremos estar ahí… que aunque no me veas estaré ahí cada vez que enciendas un cigarro y sobre tu piel destellen las miles y millones de estrellas.. sabes que cada vez que tome café pensaré en tu cabello negro mal peinado y en la mueca que haces al tomar la armónica, que llegaré con mi maleta azul a tocar tu puerta un martes por la mañana y me iré de ahí el jueves por la tarde sin que te des cuenta… que estaré de nuevo contigo el día que llegues a mi café al mes siguiente y me invitarás un cigarro que no lograré terminar nunca….

- Me gusta cuando me ves con cara de borrego tierno a medio morir… me gusta ahora que conozco tu voz de cerca, me gusta estar contigo sin luces intermitentes, creando esta historia porque sé que ya no tengo miedo de irme como un cometa, sé que nos encontraremos una y otra vez, que tal vez fue casualidad, y si no lo es… ya estaba escrito..
Porque tenía miedo a esa reacción tuya de querer tenerme en este sitio… porque tenía dudas y sentí que tal vez no me dejarías volar… ya tienes sueño… vamos… es tarde.. o tal vez temprano..

- Cuándo te vas?....

- Nunca me voy… [dijo el hombre mientras la apretaba hacia su pecho y acariciaba su cabeza con olor a misterios].

3 comentarios:

  1. Esta es la primera ves que veo tu blog, me encanto...felicidades!!!!!

    ResponderEliminar
  2. comoq ue tu blog ya tiene un mucha miel jejeje, bueno, bueno.

    ResponderEliminar
  3. hey, que pasa? ya nececito leer algo tuyo.

    ResponderEliminar