jueves, 30 de abril de 2009

°°Estrellas°°

- Me regalas un cigarro?...
- Aquí tienes, disculpa, no fumo con filtro. [extendiendo la cajetilla hacia los dedos largos y delgados de la chellista]
- No te preocupes, Yo no fumo….
- Y entonces, podrías decirme qué nuevo sueño está pasando por tu mente, tienes la cara iluminada…
- Cuéntame algo…
- Qué quieres que te cuente, hay mucho que contar y poco que callar, al menos por esta noche, hoy no tengo ganas de amanecer solo.

Y los dos fumaron su primer cigarro juntos… tomaron su primer café sin azúcar… mientras en aquél lugar sonaba “La flaca” y ellos se miraban con curiosidad al mismo tiempo.

- Te cuento que anoche mientras tocaba la armónica en el parque contiguo pensaba muy seriamente que mi cuerpo está formado por fragmentos de millones de estrellas, y llegué a la conclusión que es por eso que aun no encuentro un lugar fijo para establecerme. Las estrellas me han llevado de un lugar a otro desde que cumplí 18 años, y me trajeron aquí el día de hoy…

- Si… lo supe desde el momento en que te vi, me di cuenta de que tu cuerpo está formado por fragmentos de estrellas, vi como brillaban sobre tu piel opaca al principio, y destellante durante milésimas de segundo cada vez que aspirabas tu cigarro…

- Ah si?... mira, qué interesante… y qué más viste en mi.. o bueno… desde cuando me has visto destellante?

- Destellante, jaja, en sí desde hace dos meses, el día que “te conocí”, y qué más he visto en ti… esa es una pregunta de lo más curiosa, en sí, nada… por eso he venido hoy a pedirte un cigarro…

- Más interesante aun… hace exactamente dos meses cuatro días te espero aquí, con mi cajetilla de cigarros… te espero con esta cajetilla y una de repuesto por si no llegas a acercarte esta noche, por si te acercas mañana o en otra más distante..

- Tenía miedo…

- Por qué?

- Por la misma razón por la cual no te has acercado a pedirme un sorbo de mi café…

- Lo sé, lo supe desde que te vi…

- Cuéntame algo…

- Te cuento que me gusta tu vestido de gasa con pequeñas flores en tonos marrón… te cuento que he visto como te muerdes las uñas de la mano derecha más que las de la izquierda.. te cuento que te he hablado a lo lejos mientras escuchas música y sé que piensas que mi voz es el susurro del viento… he visto claramente como juegas con tu nariz cuando estás nerviosa y con las puntas de tu cabello aunque no lo estés… y le he pedido al universo una y otra vez que te acerques a pedirme un cigarro, este cigarro… se lo he pedido tantas y tantas veces que ahora mismo pienso que vas a desaparecer cuando abra un poco mis ojos negros, he recreado tantas veces esta imagen para mis adentros que no sé ahora mismo qué más contarte… porque tengo miedo de ya no poder contarte más nada…

- Más nada… en mi pequeño universo no se conjugan esas palabras… anoche te escuché tocando la armónica… Estaba sentada a dos bancas de ti, pensando en cómo sería poder tocar tus manos tibias en ese justo momento en el que las mías estaban frías como de costumbre… pensé y pensé en el destello que tendría tus ojos al entonar cada nota… en el olor a tabaco emanando de tu piel.. pensé y seguí pensando en lo que sería de mi si al acercarme a ti recibiera una gélida mirada.. fue entonces cuando me desvanecí de nuevo. Mi mundo tan práctico se encuentra ahora teñido de azules y grises… aun no sé que nos trajo a este lugar la misma noche estrellada…

- Por eso no quise acercarme, sé que me iré… Quise que fueras siempre esa luciérnaga que se aparece de vez en vez.. quise recordarte con tu olor a café y las ojeras en tus ojos y tu cabello negro con tu trenza mal hecha… y es por eso que no me acerqué a pedirte un sorbo de tu café porque si lo pedía me arriesgaba a quedarme aquí por siempre, queriendo preparar tu café cada mañana, o cada domingo a medio día..

- Me gustan las margaritas [la mujer quería arruinar la melancolía del hombre de las estrellas]… me gusta deshojar margaritas… nunca he hecho un picnic pero me gusta deshojar margaritas y si has de irte vete… que sabes que si hemos de vernos así será.. sabes que el universo… nuestro universo confabulará para que estemos una, dos, cien horas juntos y ser felices en ese espacio, sabes que siempre podremos estar ahí… que aunque no me veas estaré ahí cada vez que enciendas un cigarro y sobre tu piel destellen las miles y millones de estrellas.. sabes que cada vez que tome café pensaré en tu cabello negro mal peinado y en la mueca que haces al tomar la armónica, que llegaré con mi maleta azul a tocar tu puerta un martes por la mañana y me iré de ahí el jueves por la tarde sin que te des cuenta… que estaré de nuevo contigo el día que llegues a mi café al mes siguiente y me invitarás un cigarro que no lograré terminar nunca….

- Me gusta cuando me ves con cara de borrego tierno a medio morir… me gusta ahora que conozco tu voz de cerca, me gusta estar contigo sin luces intermitentes, creando esta historia porque sé que ya no tengo miedo de irme como un cometa, sé que nos encontraremos una y otra vez, que tal vez fue casualidad, y si no lo es… ya estaba escrito..
Porque tenía miedo a esa reacción tuya de querer tenerme en este sitio… porque tenía dudas y sentí que tal vez no me dejarías volar… ya tienes sueño… vamos… es tarde.. o tal vez temprano..

- Cuándo te vas?....

- Nunca me voy… [dijo el hombre mientras la apretaba hacia su pecho y acariciaba su cabeza con olor a misterios].

miércoles, 29 de abril de 2009

Que tenga los ojos negros...


Cuando él tenía 13 años mató a un pequeño colibrí, le sacó el corazón y se lo comió. Había escuchado desde niño que ese “Hechizo de amor” [hago alusión a la película del mismo nombre que me gusta tanto] le traería buenaventura con las mujeres. 70 años después le dije que cuando me case quiero que sea con un hombre como él y que no podría pedir más para ser feliz, a lo que el hombre de mi vida respondió:
-- Estás pendeja chamaca, no… no…. Que cabeza.. que cabeza…
--Pero por qué abue si para mi usted es perfecto…
--Porque nunca fui muy fiel que digamos…
--Ahhh eso lo sé…. Ese es su talón de Aquiles… pero de todos modos.. quiero a un hombre como usted…
--Qué cabeza chamaca… no sabes ni lo que dices… tuuu, no sabes ni lo que quieres.
--Así es amorsote, no sé lo que quiero, pero Sí sé lo que No quiero.

[Aclaro…no pienso en casarme..tal vez si, en una villa italiana dentro de tal vez 8 años y beberé vino hasta morir de alegría].

Esa fue la primera vez que le conté a mi abuelo que mi mente se encuentra de lo más nublada, en ella, al cerrar los ojos, únicamente veo aquellos puntos rojos que me indican que es lo que NO quiero en la persona con la que he de estar. Son esos rojos intermitentes que me indican que he de esquivarlos lo más rápido posible para ahorrar tiempo y seguir con mis espacios, hay que ser práctico en esto de las relaciones, si desde el principio existe un pequeño intermitente siempre oprimo el botón de escape para mantenerme a salvo.

Entonces pensé, y pensé, y seguí pensando. Últimamente pienso mucho en las cosas que siento ¿Cómo se piensa en lo que uno siente?...pues fácil, uno piensa en lo que uno siente con el estómago. Cuando mi estómago siente tibio significa que estoy pensando más de la cuenta en lo que estoy sintiendo. La culpa de todo es de él.
No había podido escribir algo concreto sin detenerme a pensar en lo que sería tomarlo de la mano sin que me dé pena que sepa lo que se que sabe, y sé que lo sabe porque, según TïtÖ, soy “transparente”. Nunca he sido una mujer disimulada con las cosas que me importan, y para mí, pensar en lo que siento realmente me importa.
Debe de ser el efecto de mi pequeña tercera parte animal, alguien me ha dicho que he de controlarla, ha salido a flote en las últimas dos semanas y vivo en mi pequeña nebulosa azul desde ese día estrellado, si no había estrellas simplemente las dibujé.
Fue su olor personal, sin embargo aun no me he convertido en zombi y las ¾ partes del día no lo recuerdo, sólo cuando me despierto ansiosa por fumar un cigarro a media tarde.
Nunca he comido el corazón de un colibrí, tal vez por eso no tengo suerte con los hombres que cruzan en mi vida, si es que alguno cruza.
En “Hechizo de amor”, la niña hace a un hombre fantástico para no enamorarse jamás, al final del cuento, llega, no lo puede evitar, en su conjuro lo pide con un ojo azul y otro café.. yo pido:
Que tenga los ojos negros y las ideas claras…. Lo demás.. no importa..
Creo en el destino, en que todo está escrito, en las estrellas y el universo confabulándose a mi favor, en Dios riéndose a carcajadas de mis planes por que ya tiene otros para mi, en los horóscopos y las runas, en las vidas pasadas y el Karma, Buda y Mahoma … creo por que tengo que creer, creo en mi y en la fuerza que emana de mi mente y mi alma al mismo tiempo unificadas.
Sé que tendrá las ideas claras, ¿los ojos negros?? Eso lo sabré un domingo por la mañana.
*Qué sería de mi si no me diera pena tomarle de la mano y decirle:
¡Hey, creo, sólo creo… que ocupas ¼ de mi mente, de mi pequeña mente de suncho color rosa… no sé.. tal vez .. bueno.. ¿te gustaría que yo ocupara aunque sea 1/3 de tus pensamientos claros?..
Prometo portarme bien y trataré de no romper más tus cosas…me gustaría que fueras mi Oliveira y yo… pues bueno.. convertirme en tu Maga… o mi General Asensio, y que los domingos por la mañana al despertar, me des un café llamándome Catalina.

Te contaría eso, y muchas cosas más, si no me diera pena-miedo tomar tu mano, mirarte con ojos de cielo nublado esperando llovizna, y esperar tu respuesta…
[porque a veces, pienso qué sería de mí..contigo, y se que sería de lo más divertido,por que no te he encontrado ningún punto rojo intermitente, y espero que no hayas visto en mi alguno, serpia sideral lo que podría pasar… me gusta pensar que me gustas(8)*a]

miércoles, 15 de abril de 2009

Día de ënërö.

El proceso llevó tiempo… ahora es el momento de ver si ha dado resultados o te quedas en el limbo.

Todo empezó el día que me encontré a mi querido Edgar en el parque consigo mismo y decidí quedarme a platicar con él, yo que casi nunca tengo de qué hablar, ja. A partir de ese día sucedió la “aparición mental” o en sí, “sentimental”. Ha llegado el “momento”, bendito seas, apareciste, creí que había quedado impedida.

Entonces, a un mes de mi encuentro casual con Edgar mi conversación gira sobre el mismo tema semi-distorcionado a veces, claro y concreto en otros momentos y confuso o nítido en muchos más. Anoche culminó, ahora estoy completamente segura de que me encuentro lista para estar acompañada, y por alguna extraña razón, tengo el miedo atroz de que nadie quiera acompañarme.

“Cuates” muchos, amigos, contados con mi pequeña mano amputada. Soy de esos seres que no comprenden las formas materiales de la vida, nunca he logrado entender bien el funcionamiento de los controles remotos o contar el cambio después de pagar un buen café, que buen café es sólo aquel preparado por mí, sin azúcar por favor de grano y en cafetera. Me considero un ser de lo más común, para nada sexy, sensual o agradable a la vista, parlanchín por excelencia y con la mente volátil porque sólo así sabe y puede vivir. Entonces, esta semana sucedió con Carlina e Iván como interlocutores:
[contexto: relaciones “sentimentales” de nuestra generación, avanzada la plática]


Car*-¿Hace cuánto que no tienes novio?...

Nce*-¿ Hace umm.. dos años y medio, sí, dos años y medio.

Ivan- ¿y ligue o algo por el estilo?

Nce*-Umm me gustaba alguien así hace 6 meses, pero no pasó de eso, ahora tiene novia y de hecho ya no me gusta, así que , pues, no hay más.

Car*-A veces hace falta tener a alguien, y no siempre estar solo.

Ivan-cómo que ya va siendo tiempo, no?.

Nceà :S.. ok. Esto es extraño, si son dos años y medio pero no se… siento que ya no es igual conmigo, me refiero a que ahora estoy plenamente segura de poder aportar algo a una relación, sin ningún mal viaje, celos o cosas por el estilo, simplemente disfrutar el hecho de poder estar con alguien que sea mi “igual” y ya, así de simple, ahora sé que quiero aportar y no sólo pedir.

Ivan-Umm, es verdad, me alegro por ti. Yo aún no llego a ese estado, ahora estoy en el de encuentro conmigo, pero llevo unos meses sin relación y estoy bien.

Nce*àMi problema es no saber “ligar” y ser muy penosa, Carlina jaja dame clases.

Car*-jajaja no seas boba, eso es fácil.

Ivan-Mujeres…

Y así fue, comimos helado juntos a las tres de la mañana, no dormí aquella madrugada, era la primera vez en dos años que pensaba en eso, eh el hecho de estar en paz y preparada para poder estar con alguien del sexo opuesto para compartir momentos “especiales”.

[contexto: escuchando música de su ipod, después de entonar “Día de enero”, contándole que “no sé por qué” hablo de eso desde hace unas semanas “sin querer” ].

Alvaro-Umm, yo creo que es tu subconsciente, por eso terminas hablando de eso, creo que inconscientemente esperas tener algo.

Nce*-No, no creo que sea eso, es que no se por qué termino hablando de eso. Sé que las personas no pueden “generarse”, tampoco quiero, simplemente ha de llegar.

Lo he aceptado, no era mi subconsciente, sino mi consciente más presente que nunca. Estoy lista.
Es verdad, nunca he sido de esas mujeres a las que les llevan serenatas y tienen los ojos dulces, Iván me dijo aquella noche que no soy “rosa” sino más bien “azul”; nunca he tenido una relación que sea realmente bella, de esas que uno recuerda con un suspiro entrecortando diciendo “qué bueno”, y si, mi corazón ha sido pertrechado y ahora se encuentra de lo más suave y terso para ser abrazado.

Escuché “Día de enero”, realmente no tenía música de fondo sino eran dos personas cantándola, fue extraño, mientras la entonaba pensé “quiero eso, quiero poder cantarle esto a alguien, simplemente dar cariño y hacer sentir bien a una persona, poder darle mi loco amor a alguien, así de simple, sin más…”

Acaban de felicitarme porque he aclarado el “sentimiento” y ya no le tengo miedo al desamor, me han preguntado si alguien me está “rondando” o si hay alguien “en la mira”, he respondido..
Nce*àno sé si hay alguien rondándome, si lo hay y me gusta, me daré la oportunidad de conocerlo, sí,realmente estoy lista, si no le gusto a alguien no importa, igual eso no me trauma, estoy lista, ya no tengo miedo.
- Qué evolutiva.[Er]
- Desglosa evolutiva.[Nce]
- Porque ya aclaraste tu mente y no te daña el desamor.[Er]

No, no estoy “generando” a la persona indicada, al contrario, estoy en espera de aquella que No tenga lo que NO quiero, no tengo a nadie en mente, estoy en la página en blanco del inicio y en espera de que aparezca, tal vez ya llegó y no me he animado a verlo o él a decirme “hey, estoy aquí”, tal vez llegue en meses, días, horas o años, no lo sé. Si ha llegado bien, creemos una historia, si no, la crearemos luego… “y como vi que eras sincero en tus ojos me perdí.., tu más que nadie, merece ser feliz…”

Este es el momento, ha llegado, estoy segura, :D he perdido el miedo. Si me lastiman, qué más da, una más una menos, si me caigo me levanto, he mudado de piel y me he limpiado.

sábado, 11 de abril de 2009

Weekpost

Sábado: mi primo-amigo y yo vamos a “Las puertas”. Lo había encontrado sentado en el parque una noche semanas atrás, inevitablemente platiqué dos horas y media con él, no fui a mi trabajo.
Lo conocí hace años, es sobrino de un tio político, ahora es prácticamente mi primo. Se enamoró de una mujer de cabellos negros y piernas largas que lo ha abandonado. Ese hombre de cabellos largos y rizados ha estado triste. Me cuenta historias, le cuento cuentos, -hay mucho que contar y poco que callar- le comento. Me explica ciertas teorías que aún no lograba comprender.
Llegamos a la conclusión de que el “Mal de amores” no es un dolor, sino una sensación visceral que se s i e n t e en la “boca del estómago”, justo ahí, una sensación que oprime y rasguña al mismo tiempo, algo que inicia ahí y llega hasta la garganta convirtiéndose en un nudo tan apretado que a veces no te deja respirar, y , cuando lo desatas sale agua de él y no deja de salir por mucho tiempo.
Me explica lo que es la “limeransa”, que es el estado en el cual nos atrae, gusta, mueve el tapete una persona y añoramos estar con él/ella, cualquier pequeño saludo, cumplido, por más ínfimo que sea lo vemos como una señal de amor, aunque éste no sea recíproco. Me di cuenta entonces, que alguna vez estuve “limeransada”, reí al respecto. Esa misma noche ambos vimos una estrella fugaz, mi deseo, el de siempre solo que ahora con distinto nombre, el suyo aún no lo he descubierto.
Él es de esos hombres con los cuales uno se siente tan a gusto platicando que la mayoría de las veces se me va el tiempo haciéndole preguntas y armando mis respuestas, que comparte el mismo deseo por tomar el “veneno” todas las mañanas y noches, el mismo frenesí del insomnio. Es un gusto tenerlo como bebedor de café los días de tristezas, de familias compartidas y de sueños lejanos[me gustó nuestro primos-reencuentro].
Domingo: comparto mi tarde con °°EL clan de los No humildes°°, sin sobresaltos y como siempre todo de los mas ameno. Reitero mi aprecio y amor hacia ellos.
En la noche salgo con aquel joven conocido por medio de unas cuatitas preciosas. Me cuenta que llegará a planear su viaje a otros estados para éstas vacaciones. Un joven muy amable, con un gusto musical similar al mío. Me platica sus conquistas, le platico mis quereres. En este tiempo de conocerlo, tan corto , previo me siento cómoda. Por alguna extraña razón no me intimida contarle algunas cosas. Es un viajero constante, dormilon de aeropuertos y espectador de incendios. Habla con israelíes con un lenguaje de manos, asiste a funerales de leones marinos y se dedica a salvar pollos de guerras mundiales. Un tipo de lo más peculiar, con olor a viajero. [conocerlo ha sido una buena adquisición]
Lunes: francamente no recuerdo que hice el lunes, sólo que salí temprano de mi maravilloso trabajo cargando una laptop, mi bolso de mano, sobres de papel manilla dentro de los cuales se encontraba la valiosa demanda de mi jefe y traía puesta una blusa color azul rey. Carlina me dice que está en mi oficina, ya me había marchado, fue una lástima no verla a ella ni a Carito.
Martes: sí recuerdo mi martes. Mucho trabajo, demanda en proceso, mujer cansada, pensamientos distorsionados y sentimientos estables. Bajo las escaleras, y ahí estaba. El hombre al que conocí hace 3 años o un poco más, 2 años de no vernos las caras, subo a su auto y hablamos como si nos hubiéramos visto ayer. Definitivamente hay personas en la vida a las que vale la pena conocer y tener en cuenta. Él es un paria, o eso juega a ser. Tiene 24 años y barba castaña, mente soñadora y ojos que parece que siempre están dudando de la existencia del mundo a su alrededor. Llegamos al café, hablamos de nuestras vidas fantásticas cerca de hora y media. Discutimos sobre nuestros sueños, mi °°lista de cosas por hacer°°, le cuento mi “Paula” endemoniada y me felicita por el proceso concluido. Me platica anécdotas, me siento tan a gusto, me gusta para primo. Él es de esos hombres a los que podría llamar “compadre” con todo el gusto y el disgusto del mundo al mismo tiempo, es de esas personas que se sienten tan “mal paridas” que cada vez que entra a un sitio llama la atención por su enigmática presencia. Entonces llega ella, mi mujer de los 45 kilos, después de la llamada y la mirada de él señalándome complicidad para su reencuentro, 2 años después, tanto tiempo. Lo planee, lo siento, quise verlos juntos brillando, ella es tan luminosa cuando está a su lado, y la imagen de los 2 dándose un abrazo acortando las distancias fue para mí, pequeño ser solitario, una pequeña oleada de brisa que refrescó mi alma del calor abrazante. Ese día, dormí feliz, porque sé que los hice felices. Lo siento, planee con alevosía y ventaja su reencuentro.[me gusta, me gustó ver ese reencuentro]
Miércoles: sobregirada. Y por que siempre tengo de que hablar estoy “sobregirada”. Ceno con mi familia y compartimos el tiempo que casi nunca tenemos. Vi una película en casa de la amiga de una amiga, casi duermo.
Me encuentro de madrugada platicando con el tipo de las casualidades no casuales. Me ha preguntado varias veces si creo en las casualidades, le digo que sí, pero que hay que tomarlas de vez en cuando y no dejar pasar esos momentos mágicos del día. Estuve a punto de no verlo e ir a dormir, fui porque quería saber que se puede platicar con alguien de 1:30 am a 3:30 am, he descubierto que el ser que se siente “ordinario” por tener cabello negro y lacio [igual que el mío] es una caja de sorpresas y pude haber estado conversando hasta el alba con él. Al parecer, los dos “sabemos lo que no queremos en nuestras vidas” y con eso es más que suficiente. Tiene historias tal vez menos o más truculentas que las mías, un timbre de voz agradable y huele a tabaco. Tomó dos whiskys y cuatro cigarros, tiene planes de vuelo como los míos y musicalmente se me parecer. Es muy peculiar, habrá que descubrirlo, es extraño, tal vez sea bueno. No puedo definir exactamente de qué hablamos, en dos horas fue información que se habla con gente recién conocida y común en una semana, fue distinto algo un tanto sideral.[ me gustó el encuentro fue...].
Jueves: Me reencuentro con el “paria de barba castaña” y mi mujer de los 45 kilos,.A lo largo de 4 horas platicas de lo más interesantes, mi mujer de los 45 kilos y el paria me hicieron pasar una velada magnífica. Me encanta verlos juntos, son pura luz en potencia. A pesar de mi baja e presión automática ha sido un día de lo más interesante, me gustó saber que puedo estar en mi mundo con personas así, con gente que en estos días conocí y reconocí… me gusta.
Lo más interesante, la “llamada” alguien llama a mi teléfono móvil a las 11:22 pm. Planeo como sacudirme de nuevo.

lunes, 6 de abril de 2009

"EL CLAN DE LOS NO HUMILDES"

“Tengo ganas de ser aire, y me respires para siempre, pues no tengo nada que perder…Todo el tiempo estoy pensando en ti, en el brillo del sol, en un rincón del cielo…todo el tiempo estoy pensando en ti, en el eco del mar, que retumba en tus ojos….” [nota: viernes 3 de abril..año 2009 d.Cdespués de tanto planearlo, no pude ir al concierto de Zoë en el estado vecino, mi hermana, Carito y Fello fueron. Laura me puso al celular todo el concierto, la quiero por eso y muchas cosas más.]

Nunca he sido una mujer de pocas palabras, al contrario de eso, siempre he sido lo más parlanchina posible, “pero si Tú platicas hasta con los perros [me dijo una compañera del salón alguna vez al preguntarme por qué no le hablaba a una ex amiga]. Como lo he dicho, soy de muchas palabras y pocos silencios, y me topé con ellos, hace algún tiempo, en el año 2005, cuando teníamos entre 18 y 19 años, después, tiempo después, llegó García Lara, y se unió a “El clan de los no humildes”.

-->Primero apareció la mujer de los 45 kilos, ojos brillantes y cabello negro, la conocí una semana antes de entrar a la Universidad, y al tercer día de encontrarnos, nos fugamos por primera vez. Fuimos a un lugar lleno de cosas “campechanas”, nos topamos con un hombre vendedor de aceites y pláticas que de cuento en cuento nos vendió lociones mágicas, años después en una de las tantas escapadas y en otro lugar encontramos un “stan” de aquella tienda, con los mismos aceites y las sales de aromas, la chica del pelo negro y yo, ya no éramos las mismas, habíamos cambiado cerca de 270° en los últimos años. Habíamos pasado mil cosas juntas, y me había aguantado llantos ficticios y reales, ya la quería, planeábamos el viaje de nuestras vidas.

-->Llegaron “el americanista” empedernido y “el chivista” de religión, uno con rosario en pecho y el otro con lentes para ver de cerca la vida. Los miraba de lejos, tan diferentes a mí, los veía tan ridículos y tan lejanos a mi vida que no supe en qué momento se volvieron parte de mí, en qué momento se los quité a sus otras amigas, y en qué momento lloré con ellos mis tantas desgracias. Lo único que recuerdo es que un día ya estaban bebiendo conmigo de la misma agua y riendo por y con los mismos sueños.

-->Él siempre estuvo cerca y un tanto distante, el regalo de su vida venía en camino, la responsabilidad más grande que un ser puede tener, desaliñado, ojos un tanto tristes, y con los dientes completos aún pasaba desapercibido a mi mirada. Cuando me di cuenta, ese hombre ya me llamaba “suncho” e intentaba fastidiarme cada vez que podía. No supe cuándo y cómo empezaron a dolerme las cosas que le pasaban, cuando todos fuimos preocupándonos por sacarlo del hoyo en el que había caído sin querer y a la vez queriendo.

-->Ocupó mi lugar alado de la mujer de los 45 kilos, me enojó mucho, quería robármela. Después, decidí darle la “oportunidad” de quedarse ahí. Siempre tan educado, respetuoso y al parecer más “maduro” que nosotros. Más de un año después nos dice que se va, ja, y me abandona cuando empezábamos a estar más unidos, y, cuando he empezado a considerarlo un gran amigo, un dedo más de mi pequeña mano amputada por tantas decepciones. Lo merece, merecer irse para volar alto, muy alto por otros cielos, desplegar sus alas y llegar a ser tan grande como él lo desee, porque sé que cuando regrese seguirá siendo el mismo ser que se fue.

Nunca he sido de pocas palabras y para mi fortuna o desgracia, me he topado con ellos, igual de habladores que yo. Todos tan diferentes y tan iguales entre sí. Tan distintos a mí, tan únicos. Crecí en un mundo de irregularidades y llegué, al fin, a mi estado regular.

En días como hoy me siento tan afortunada que he de escribir esto para ellos, que forman parte de “Los chicos de mi vida”, y para la mujer de ojos brillantes y “pegue” impresionante. He llegado a quererlos tanto y a sentirme tan bendecida por tenerlos que a veces no sé cómo explicarlo.

A veces me pregunto qué será de nosotros en unos años, cuando partamos a otros mundos, cuando no nos veamos a diario. Cómo nos trataremos en ese entonces, cuando vayan a mi boda y yo a las suyas, cuando mis hijos los llamen “tíos”, cuando sean importantes. Todos estamos es esa época de nuestras vidas que es esta constante lucha de trabajo extenuante, mezclado con la escuela y las emociones de juventud, nuestro divino y compartido tesoro, labrando arduamente nuestro futuro, poniendo todo de nosotros para ser unos hombres y mujeres de provecho.

He tenido la dicha de coincidir con estas cinco personas, tan iguales y tan distintas entre sí. Me han levantado del suelo tantas veces y estaré ahí para socorrerlos cada vez que ellos caigan, o mejor dicho tropiecen, porque no son de las personas que se derrotan, son diferentes, por eso los escogí entre tanta y tanta gente, o tal vez, ellos me han escogido, que para mí, es una fortuna más grande aún.

Coincidimos, en tantos siglos, tantos mundos y tanto espacio. Mis iguales, mis amigos, mi gente. No puedo encontrarme en mejor momento, agradezco profundamente el hecho de contar con su amistad, se que tal vez esto signifique poco para ellos, o tal vez tanto como para mí. Los quiero tanto y estoy muy orgullosa de ellos y de ella. Ya no somos los adolescentes de hace cuatro años, nos hemos transformado en personas con toda la capacidad de pensar y sentir a la vez, hemos dejado de ser larvas para transformarnos en mariposas, bueno, ellos y ella en mariposas y yo, en un mágico tulix.

Los quiero, y QUIERO que esto que tenemos ahora perdure por todos los años venideros, que hagamos el hotel temático, que seas la dama el día de mi boda o yo la tuya, que me invites a tu casa en Cancun, que te vea trabajando en el D.f con ese traje sastre que tanto quieres, y que seas un hombre feliz y veas crecer al “regalo de tu vida” siempre y cerca de ti. Los quiero y respeto por siempre, aunque a veces se rían de mis cosas raras y locuras, aunque no entienda lo que dicen.

Hasta siempre.