sábado, 28 de marzo de 2009

°°The fight club°°


Retomo el tema de “El club de la pelea” ahora en modo real, ya no metafórico hablando de tumores amoríficos pasados, que no tienen cabida ahora.
The fight Club, la he visto completa únicamente dos veces, y por fragmentos, varias.El club de la pelea me ha dejado con un sabor de boca bastante agradable, y claro, el visual tampoco se queda atrás, cito de nuevo las “papacitas” abdominales de Brad Pitt papi de 7 chamacos y papacito de mi hermana. He de agregar que, es verdad, Mr. Pitt es un daddy en esta cinta, su mejor momento físico, como he comentado en post anteriores, y claro su actuación es maestra. Edward Norton, no papacito, pero, a las mujeres como yo, un Edward Norton al borde de la cama con un cigarrillo en la mano esperando por una noche de frenética pasión… nos vuelve locas. He de confesar mi debilidad por los hombres sin abdominales con la mente dispersa y las ganas de hablar de historias creadas durante horas.Un tipo esquizofrénico como él, realmente me atrae.
Ahora bien, dejando atrás los tumores llamados Marla, me centraré en lo siguiente. Todos los días, durante las 24 horas que dura el bendito tiempo creado por el hombre como pretexto para utilizar las noches semioscuras para dormir, hacer el amor, y claro está, ya que es oscura, sacar nuestros demonios a danzar sin que los demás nos juzguen, sostenemos diálogos internos. En estos diálogos somos presa fácil de nuestras presiones internas y externas. Durante todo el día platicamos con nuestro “otro yo” acerca de las realidades vividas en nuestro entorno, imaginamos cómo sería el mundo que más nos acomodase, sentimos, llegamos al extremo de tener sueños de lo más lúcidos son aquellas imágenes creadas por nosotros.
Hablaré por mi… y no por los demás, que tal vez no coincidan. Nunca duermo antes de la una de la madrugada, y, últimamente he tenido ese momento de expansión personal casi tan perfecto que el susto-miedo quiere tomarme presa de él. En mis momentos internos, he llegado a sentirme “la copia de una copia” .. pensado que somos la misma mierda andante creada por esto que es la generación X, que , desgraciadamente se ha convertido en el consumismo puro en su máxima expresión, he llegado a crear y a deshacer mi prototipo de mujer para convertirme en ella, la maté hace 3 meses y la reviví hace 2 y medio, volviéndole a disparar con mi revolver mental hace poco más de un mes. He dejado de luchar contra mis pensamientos internos, me he aliado al lado poco consumista, pero consumista al fin…. Mi revolver mental casi, en lugar de matar al prototipo de nicté [guapa, bella, inteligente, locuaz, atrevida y con nalgas de acero tipo negra de video e P.daddy].. mata a la real… a la mujercita encerrada en un suave cuerpo de 1.61, con cabello negro y manos sin uñas de acrílico, cerebrito de bombon campechanamente llamado suncho, y el lunar en la espalda no agradable a mi vista, chistoso ante los demás con forma de catarina. Casi me mata, casi perfora mi cerebro. En todo caso dejó semi herida a la otra mujer perfecta creada por mi, que sigue al acecho agazapada tras un tambor de emociones flamables.
Todos, en algún o en varios momentos de nuestras vidas, llegamos al punto máximo de la esquizofrenia total, tratando de ocultarlo, tratando de no hacer el amor con ella, o simplemente dándonos un beso francés para que se sienta querida. La beso a diario, me declaro culpable, la siento y vivo, es mia… mi creación perfecta y consumista. La bendita esquizofrenia de nuestra generación X que conoce gente por medios electrónicos, los más solos se enamoran de ésta, gente que cree en la calidad moral de una lata llamada lap top… gente que se siente acompañada solo con encenderla. Estoy del otro lado, creando relaciones de carne y hueso, ando vagando en la generación Y, besando francesmente a mi Edward Norton esquizofrénico que me espía por el resquicio de la puerta mientras pienso si lo dejo pasar o no para jugar con él [esquizofrenia].. esta noche, son las 3 de la madrugada.. sólo veo imágenes fotocopiadas del día de hoy, estoy a punto de entregarme a los placeres de la noche, una noche mal acompañada, Edward me invita un cigarrillo, le sonrío con una mueca perversa, me toma de la mano, me cuenta sus historias al oído.

http://www.youtube.com/watch?v=4zP1IjgSO_E

No hay comentarios:

Publicar un comentario