miércoles, 12 de agosto de 2009
ººTeoríaºº [Cosas del amÖr...cÖsas de la VidÄ]
domingo, 5 de julio de 2009
Warning Sign**
domingo, 31 de mayo de 2009
°°El camino°°
Cuando conoces a una persona que llega a tu mundo para iluminarlo recuerdas exactamente el momento en el que se manifiesta ante ti…
--Chamaca… que chingadamadre estás haciendoooo****
En ese momento, la mocosa de 4 años y medio voltea hacia su derecha, deja de saltar en la cama y de jugar con el calendario gigante que está pegado en la pared, voltea a ver a su pequeña hermana, y, de nuevo, ve hacia su derecha.
Parado en el marco de la puerta, se encuentra un hombre gordo de unos 35 años con tenis blancos viéndola….
--No te comas los mocos…. No seas puerca¡¡..
--No te enojes Tío, no me regañes, Laurita también se come los mocos, saben a sal… no te enojes…[hace pucheros, le entra ese sentimiento de entre pena y miedo a más regaños].
--Si te vuelvo a ver comiéndote los mocos te voy a acusar con tu mamá, dónde viste eso ehhhh?....no lo vuelvas a hacer, que todo lo que haces lo repite tu hermana…[el hombre cierra la puerta y sigue su camino, la niña hace “bolita” sus mocos y se acuesta a llorar, jamás volvió a comerse un moco].
Era diciembre, en un pueblo muy muy lejano, una combi blanca se asoma a la puerta de aquella casa con entrada de tabiques, el hombre gordo baja junto con su amigo, las niñas corren y lo abrazan, hace frío, mucho frio y él es tan cálido y suave, es tan grande y amigable…tiene tanta paz en sus ojos y ellas lo extrañaban tanto. Suben a la combi junto con su madre y un bebe. Emprenden un viaje, amanecen en una ciudad muy muy lejana.
--A ver hija, qué te trajo Santa Claus. [dice la mujer de cabellos grisáceos que carga y besa a las niñas.]
--Mi muñecaaa…. “chispitas de amor”….ropa, mucha ropa, mi botiquín de doctora, voy a ser otorrinolaringóloga, me trajo muchas cosas…
--Y a tu hermanita qué le trajo.
--Su nenuco, se hace pipí, mucha ropa, y la barbie que tiene bicicleta. Abuelita, nunca nos había traído tantas cosas, estoy muy contenta.
El hombre gordo de 35 años compró todo, no tenía hijos, nunca se casó.
--No me gusta que te lleves con ese chamaco, Paula. Conozco a su papá, y no dudo que él sea igual. Sé que tal vez no me hagas mucho caso, pero eres como mi hija y no quiero que salgas lastimada. Tienes 15 años y no sabes lo que haces.
--Sí Tío, no se preocupe, no me va a pasar nada malo.
Y Paula nunca le hizo caso, y así fue, él la lastimó.
Pasó el tiempo, Paula sanó, su Tío Santa Claus siempre estuvo ahí para ayudarla.
--Ya vine Tío…
--Que bueno hija, cómo te fue esta semana, cómo vas en la escuela?
--Bien Tío, no pude venir la semana pasada por que tuve mucho trabajo y cosas que hacer, qué está viendo?.
--Es una película que me gusta mucho, se llama “Flores en el ático”, ayer vi “El abogado del diablo” y me acordé de ti. En el librero tengo unos libros de derecho que te van a servir.
--Gracias Tío, voy a dejar mis cosas en el cuarto..
Paula no tuvo un padre normal, un padre de esos que están a tu lado en los momentos felices y mucho menos en los momentos melancólicos. El día en que Paula cumplió 15 años, su Tío Santa Claus pagó un banquete exquisito, cada cosa escogida por ella. Al entrar al salón sus ojos brillaron y se llenaron de lágrimas, no derramó ninguna para no arruinar el maquillaje. Todo era mágico, amarillo y blanco, sus flores favoritas lílis y margaritas, cristalería en la mesa, meseros, música, la gente que la amaba y muchos regalos. El Tío Santa Claus lo organizó todo, y Paula fue feliz. Él la acompañó en la iglesia, a falta de padre su abuelo y su Tío, y resultó ganar por partida doble. El padre sólo se manifestó con una corta felicitación en el periódico, el Tío bailó con ella el vals y le dijo lo hermosa que se veía y lo orgulloso que se sentía de ella, que era su hija.
Paula creció, y tuvo que irse de la casa de sus abuelos donde vivía su Tío, que nunca se casó por cosas del amor y cosas de la vida, por una mujer que lo decepcionó en el alma y por cosas profesionalmente fallidas.
Ese hombre era un banquetero excepcional. Las mejores fiestas de esa ciudad estaban a su cargo y eran prácticamente perfectas.
Él era de esas personas que siempre estaba feliz, pero hubo un día en que la tristeza infinita invadió su corazón lleno de amor. Se sentía solo, y ahí inició todo.
Estaba muy triste, y fue su decisión. Era feliz de día y triste en las noches. Paula no se dio cuenta del momento en el que su Tío llegó a ese punto sin retorno. Su hígado se paralizó, estaba seco por que “aquello” que ingería en las noches de tristeza lo humedeció de más. Y un día, simplemente no despertó.
Paula tiene sus alas rotas y su corazón marchito. Lo escuchó la madrugada del 19 de mayo del año 2009. Platicaron unos minutos, él le contó que estaba feliz, que decidió irse sin molestar a nadie, le pidió que no llorara más y que rezara por él, la llamó “hija” una vez más. Paula derramó una lágrima y él regañándola le dijo que no derramara una sola más. Se despidió de ella y al abrir los ojos sintió la tibieza del aire.
Paula acaba de cumplir 22 años y está tomando decisiones en su vida. Lo extraña más que nunca, lo ama con toda su alma.
--El no tenía hijos y nosotros [sus hermanos y ella] no teníamos papá, en algo teníamos que acoplarnos.
No tiene ningún mal recuerdo de él, sólo buenos.
A veces, conocemos a esas personas que llegan a iluminarnos la vida con mil y un cosas que vamos recordando y uniendo a pedazos, cuando se van, se llevan esa luz, pero sólo es un momento, después regresan de a poco para ir devolviendo lo que nos han regalado.
El primer recuerdo que tengo de mi Santa Claus son las navidades tristes y frías cuando vivía lejos lejos de este lugar al que amo tanto, él llegando por mí y mis hermanos en su combi blanca para regalarnos navidades perfectas.
Es aquel hombre gordo sin hijos y con muchos sobrinos a los que amó con toda su alma hasta el último de sus días. Una de las dos personas que le advirtió a Paula que sería infeliz si seguía terqueando. El hombre por el que dejó de comer sus mocos salados, y aprendió a hacer lasaña, aquél que le enseñó a cocinar y que se sentía tan orgulloso de ella, porque antes de que él se fuera, Paula ya había renacido.
No fui a tu entierro, no quise, no se me dio la gana. Te amo, así de simple. Y te recuerdo como siempre, con tu sonrisa azul celeste, sentado en tu silla café en la puerta de la casa donde crecí y fui tan feliz. Te amo, te amamos, no encontraré en mi camino mejor Santa Claus que tú. Te llevo gravado en mi mente, en mi corazón y en cada uno de los pasos que dé en este camino que recorro día con día.
Te doy las gracias infinitas por todo aquello que hiciste por mí y lo que estás haciendo. Sé que nos cuidas, que eres el lucero diario, que estás aquí junto a mí, cuidando de ellos y de mi. Te amamos y siempre serás un papá excepcional.
Y desde aquí, me acordaré de ti….escucharás, mi voz cerca de ti.
jueves, 30 de abril de 2009
°°Estrellas°°
- Aquí tienes, disculpa, no fumo con filtro. [extendiendo la cajetilla hacia los dedos largos y delgados de la chellista]
- No te preocupes, Yo no fumo….
- Y entonces, podrías decirme qué nuevo sueño está pasando por tu mente, tienes la cara iluminada…
- Cuéntame algo…
- Qué quieres que te cuente, hay mucho que contar y poco que callar, al menos por esta noche, hoy no tengo ganas de amanecer solo.
Y los dos fumaron su primer cigarro juntos… tomaron su primer café sin azúcar… mientras en aquél lugar sonaba “La flaca” y ellos se miraban con curiosidad al mismo tiempo.
- Te cuento que anoche mientras tocaba la armónica en el parque contiguo pensaba muy seriamente que mi cuerpo está formado por fragmentos de millones de estrellas, y llegué a la conclusión que es por eso que aun no encuentro un lugar fijo para establecerme. Las estrellas me han llevado de un lugar a otro desde que cumplí 18 años, y me trajeron aquí el día de hoy…
- Si… lo supe desde el momento en que te vi, me di cuenta de que tu cuerpo está formado por fragmentos de estrellas, vi como brillaban sobre tu piel opaca al principio, y destellante durante milésimas de segundo cada vez que aspirabas tu cigarro…
- Ah si?... mira, qué interesante… y qué más viste en mi.. o bueno… desde cuando me has visto destellante?
- Destellante, jaja, en sí desde hace dos meses, el día que “te conocí”, y qué más he visto en ti… esa es una pregunta de lo más curiosa, en sí, nada… por eso he venido hoy a pedirte un cigarro…
- Más interesante aun… hace exactamente dos meses cuatro días te espero aquí, con mi cajetilla de cigarros… te espero con esta cajetilla y una de repuesto por si no llegas a acercarte esta noche, por si te acercas mañana o en otra más distante..
- Tenía miedo…
- Por qué?
- Por la misma razón por la cual no te has acercado a pedirme un sorbo de mi café…
- Lo sé, lo supe desde que te vi…
- Cuéntame algo…
- Te cuento que me gusta tu vestido de gasa con pequeñas flores en tonos marrón… te cuento que he visto como te muerdes las uñas de la mano derecha más que las de la izquierda.. te cuento que te he hablado a lo lejos mientras escuchas música y sé que piensas que mi voz es el susurro del viento… he visto claramente como juegas con tu nariz cuando estás nerviosa y con las puntas de tu cabello aunque no lo estés… y le he pedido al universo una y otra vez que te acerques a pedirme un cigarro, este cigarro… se lo he pedido tantas y tantas veces que ahora mismo pienso que vas a desaparecer cuando abra un poco mis ojos negros, he recreado tantas veces esta imagen para mis adentros que no sé ahora mismo qué más contarte… porque tengo miedo de ya no poder contarte más nada…
- Más nada… en mi pequeño universo no se conjugan esas palabras… anoche te escuché tocando la armónica… Estaba sentada a dos bancas de ti, pensando en cómo sería poder tocar tus manos tibias en ese justo momento en el que las mías estaban frías como de costumbre… pensé y pensé en el destello que tendría tus ojos al entonar cada nota… en el olor a tabaco emanando de tu piel.. pensé y seguí pensando en lo que sería de mi si al acercarme a ti recibiera una gélida mirada.. fue entonces cuando me desvanecí de nuevo. Mi mundo tan práctico se encuentra ahora teñido de azules y grises… aun no sé que nos trajo a este lugar la misma noche estrellada…
- Por eso no quise acercarme, sé que me iré… Quise que fueras siempre esa luciérnaga que se aparece de vez en vez.. quise recordarte con tu olor a café y las ojeras en tus ojos y tu cabello negro con tu trenza mal hecha… y es por eso que no me acerqué a pedirte un sorbo de tu café porque si lo pedía me arriesgaba a quedarme aquí por siempre, queriendo preparar tu café cada mañana, o cada domingo a medio día..
- Me gustan las margaritas [la mujer quería arruinar la melancolía del hombre de las estrellas]… me gusta deshojar margaritas… nunca he hecho un picnic pero me gusta deshojar margaritas y si has de irte vete… que sabes que si hemos de vernos así será.. sabes que el universo… nuestro universo confabulará para que estemos una, dos, cien horas juntos y ser felices en ese espacio, sabes que siempre podremos estar ahí… que aunque no me veas estaré ahí cada vez que enciendas un cigarro y sobre tu piel destellen las miles y millones de estrellas.. sabes que cada vez que tome café pensaré en tu cabello negro mal peinado y en la mueca que haces al tomar la armónica, que llegaré con mi maleta azul a tocar tu puerta un martes por la mañana y me iré de ahí el jueves por la tarde sin que te des cuenta… que estaré de nuevo contigo el día que llegues a mi café al mes siguiente y me invitarás un cigarro que no lograré terminar nunca….
- Me gusta cuando me ves con cara de borrego tierno a medio morir… me gusta ahora que conozco tu voz de cerca, me gusta estar contigo sin luces intermitentes, creando esta historia porque sé que ya no tengo miedo de irme como un cometa, sé que nos encontraremos una y otra vez, que tal vez fue casualidad, y si no lo es… ya estaba escrito..
Porque tenía miedo a esa reacción tuya de querer tenerme en este sitio… porque tenía dudas y sentí que tal vez no me dejarías volar… ya tienes sueño… vamos… es tarde.. o tal vez temprano..
- Cuándo te vas?....
- Nunca me voy… [dijo el hombre mientras la apretaba hacia su pecho y acariciaba su cabeza con olor a misterios].
miércoles, 29 de abril de 2009
Que tenga los ojos negros...
--Pero por qué abue si para mi usted es perfecto…
--Porque nunca fui muy fiel que digamos…
--Ahhh eso lo sé…. Ese es su talón de Aquiles… pero de todos modos.. quiero a un hombre como usted…
--Qué cabeza chamaca… no sabes ni lo que dices… tuuu, no sabes ni lo que quieres.
--Así es amorsote, no sé lo que quiero, pero Sí sé lo que No quiero.
[Aclaro…no pienso en casarme..tal vez si, en una villa italiana dentro de tal vez 8 años y beberé vino hasta morir de alegría].
Esa fue la primera vez que le conté a mi abuelo que mi mente se encuentra de lo más nublada, en ella, al cerrar los ojos, únicamente veo aquellos puntos rojos que me indican que es lo que NO quiero en la persona con la que he de estar. Son esos rojos intermitentes que me indican que he de esquivarlos lo más rápido posible para ahorrar tiempo y seguir con mis espacios, hay que ser práctico en esto de las relaciones, si desde el principio existe un pequeño intermitente siempre oprimo el botón de escape para mantenerme a salvo.
Entonces pensé, y pensé, y seguí pensando. Últimamente pienso mucho en las cosas que siento ¿Cómo se piensa en lo que uno siente?...pues fácil, uno piensa en lo que uno siente con el estómago. Cuando mi estómago siente tibio significa que estoy pensando más de la cuenta en lo que estoy sintiendo. La culpa de todo es de él.
Fue su olor personal, sin embargo aun no me he convertido en zombi y las ¾ partes del día no lo recuerdo, sólo cuando me despierto ansiosa por fumar un cigarro a media tarde.
Nunca he comido el corazón de un colibrí, tal vez por eso no tengo suerte con los hombres que cruzan en mi vida, si es que alguno cruza.
*Qué sería de mi si no me diera pena tomarle de la mano y decirle:
¡Hey, creo, sólo creo… que ocupas ¼ de mi mente, de mi pequeña mente de suncho color rosa… no sé.. tal vez .. bueno.. ¿te gustaría que yo ocupara aunque sea 1/3 de tus pensamientos claros?..
Te contaría eso, y muchas cosas más, si no me diera pena-miedo tomar tu mano, mirarte con ojos de cielo nublado esperando llovizna, y esperar tu respuesta…
[porque a veces, pienso qué sería de mí..contigo, y se que sería de lo más divertido,por que no te he encontrado ningún punto rojo intermitente, y espero que no hayas visto en mi alguno, serpia sideral lo que podría pasar… me gusta pensar que me gustas(8)*a]
miércoles, 15 de abril de 2009
Día de ënërö.
Todo empezó el día que me encontré a mi querido Edgar en el parque consigo mismo y decidí quedarme a platicar con él, yo que casi nunca tengo de qué hablar, ja. A partir de ese día sucedió la “aparición mental” o en sí, “sentimental”. Ha llegado el “momento”, bendito seas, apareciste, creí que había quedado impedida.
Entonces, a un mes de mi encuentro casual con Edgar mi conversación gira sobre el mismo tema semi-distorcionado a veces, claro y concreto en otros momentos y confuso o nítido en muchos más. Anoche culminó, ahora estoy completamente segura de que me encuentro lista para estar acompañada, y por alguna extraña razón, tengo el miedo atroz de que nadie quiera acompañarme.
“Cuates” muchos, amigos, contados con mi pequeña mano amputada. Soy de esos seres que no comprenden las formas materiales de la vida, nunca he logrado entender bien el funcionamiento de los controles remotos o contar el cambio después de pagar un buen café, que buen café es sólo aquel preparado por mí, sin azúcar por favor de grano y en cafetera. Me considero un ser de lo más común, para nada sexy, sensual o agradable a la vista, parlanchín por excelencia y con la mente volátil porque sólo así sabe y puede vivir. Entonces, esta semana sucedió con Carlina e Iván como interlocutores:
[contexto: relaciones “sentimentales” de nuestra generación, avanzada la plática]
Car*-¿Hace cuánto que no tienes novio?...
Nce*-¿ Hace umm.. dos años y medio, sí, dos años y medio.
Ivan- ¿y ligue o algo por el estilo?
Nce*-Umm me gustaba alguien así hace 6 meses, pero no pasó de eso, ahora tiene novia y de hecho ya no me gusta, así que , pues, no hay más.
Car*-A veces hace falta tener a alguien, y no siempre estar solo.
Ivan-cómo que ya va siendo tiempo, no?.
Nceà :S.. ok. Esto es extraño, si son dos años y medio pero no se… siento que ya no es igual conmigo, me refiero a que ahora estoy plenamente segura de poder aportar algo a una relación, sin ningún mal viaje, celos o cosas por el estilo, simplemente disfrutar el hecho de poder estar con alguien que sea mi “igual” y ya, así de simple, ahora sé que quiero aportar y no sólo pedir.
Ivan-Umm, es verdad, me alegro por ti. Yo aún no llego a ese estado, ahora estoy en el de encuentro conmigo, pero llevo unos meses sin relación y estoy bien.
Nce*àMi problema es no saber “ligar” y ser muy penosa, Carlina jaja dame clases.
Car*-jajaja no seas boba, eso es fácil.
Ivan-Mujeres…
Y así fue, comimos helado juntos a las tres de la mañana, no dormí aquella madrugada, era la primera vez en dos años que pensaba en eso, eh el hecho de estar en paz y preparada para poder estar con alguien del sexo opuesto para compartir momentos “especiales”.
[contexto: escuchando música de su ipod, después de entonar “Día de enero”, contándole que “no sé por qué” hablo de eso desde hace unas semanas “sin querer” ].
Alvaro-Umm, yo creo que es tu subconsciente, por eso terminas hablando de eso, creo que inconscientemente esperas tener algo.
Nce*-No, no creo que sea eso, es que no se por qué termino hablando de eso. Sé que las personas no pueden “generarse”, tampoco quiero, simplemente ha de llegar.
Lo he aceptado, no era mi subconsciente, sino mi consciente más presente que nunca. Estoy lista.
Es verdad, nunca he sido de esas mujeres a las que les llevan serenatas y tienen los ojos dulces, Iván me dijo aquella noche que no soy “rosa” sino más bien “azul”; nunca he tenido una relación que sea realmente bella, de esas que uno recuerda con un suspiro entrecortando diciendo “qué bueno”, y si, mi corazón ha sido pertrechado y ahora se encuentra de lo más suave y terso para ser abrazado.
Escuché “Día de enero”, realmente no tenía música de fondo sino eran dos personas cantándola, fue extraño, mientras la entonaba pensé “quiero eso, quiero poder cantarle esto a alguien, simplemente dar cariño y hacer sentir bien a una persona, poder darle mi loco amor a alguien, así de simple, sin más…”
Acaban de felicitarme porque he aclarado el “sentimiento” y ya no le tengo miedo al desamor, me han preguntado si alguien me está “rondando” o si hay alguien “en la mira”, he respondido..
Nce*àno sé si hay alguien rondándome, si lo hay y me gusta, me daré la oportunidad de conocerlo, sí,realmente estoy lista, si no le gusto a alguien no importa, igual eso no me trauma, estoy lista, ya no tengo miedo.
- Qué evolutiva.[Er]
- Desglosa evolutiva.[Nce]
- Porque ya aclaraste tu mente y no te daña el desamor.[Er]
No, no estoy “generando” a la persona indicada, al contrario, estoy en espera de aquella que No tenga lo que NO quiero, no tengo a nadie en mente, estoy en la página en blanco del inicio y en espera de que aparezca, tal vez ya llegó y no me he animado a verlo o él a decirme “hey, estoy aquí”, tal vez llegue en meses, días, horas o años, no lo sé. Si ha llegado bien, creemos una historia, si no, la crearemos luego… “y como vi que eras sincero en tus ojos me perdí.., tu más que nadie, merece ser feliz…”
Este es el momento, ha llegado, estoy segura, :D he perdido el miedo. Si me lastiman, qué más da, una más una menos, si me caigo me levanto, he mudado de piel y me he limpiado.
sábado, 11 de abril de 2009
Weekpost
Me explica lo que es la “limeransa”, que es el estado en el cual nos atrae, gusta, mueve el tapete una persona y añoramos estar con él/ella, cualquier pequeño saludo, cumplido, por más ínfimo que sea lo vemos como una señal de amor, aunque éste no sea recíproco. Me di cuenta entonces, que alguna vez estuve “limeransada”, reí al respecto. Esa misma noche ambos vimos una estrella fugaz, mi deseo, el de siempre solo que ahora con distinto nombre, el suyo aún no lo he descubierto.
Lo más interesante, la “llamada” alguien llama a mi teléfono móvil a las 11:22 pm. Planeo como sacudirme de nuevo.